dimecres, 20 d’abril de 2016

La Comisión de “Fibrociment, No Gràcies” convoca concentració contra l’amiant en les escoles el 28 d’abril, dia de la salut laboral


Exigim a Conselleria un pla urgent de detecció i retirada de materials que continguen o puguen contenir amiant per a preservar la salut del professorat, personal complementari, alumnat, personal de manteniment i neteja, etc

Des de la Comissió de fibrociment hem constatat que només en la província de València tenim més de 87 centres educatius (176 en la Comunitat) sospitosos de contenir en les seues instal·lacions i elements constructius amiant, un material tòxic i altament perillós per a la salut. 

Convoquem a tota la comunitat educativa a la concentració que tindrà lloc el proper 28 d’abril, dia internacional de la salut laboral, a la plaça de Manises a les 18h. Animem a participar tant als centres que tenen detectat amiant en les seues instal·lacions com a tota la comunitat educativa solidària amb aquest problema.

A més informem que el proper dimarts 26 d’abril es realitzarà una xerrada informativa al CEIP Sector Aereo, centre afectat per amiant, sobre aquesta problemàtica. Serà a les 17h i participaran experts en salut laboral i persones de la comunitat educativa amb experiència en la lluita contra l’amiant.

No volem que assumisca la Comunitat educativa els riscos derivats de l'exposició d'aquest material que genera malalties tan greus com: mesoteliomas, càncer de pulmó i asbestosis. 

L'Administració té l'obligació d'aplicar el principi de precaució i actuar abans que dins de 10, 20 o 50 anys comencen a emmalaltir els nostres professors, el nostre alumnat, el nostre personal dels centres, perquè l’asbesto té un període de latència des de la primera exposició molt llarg. A més, s'ha comprovat que ja han mort docents i alumnes en països de la Unió Europea per l'exposició a aquest material sense que ho hagueren manipulat, ni ells ni cap dels seus familiars directes, és a dir únicament per la presència d'aquest material en les edificacions.

 La Conselleria d’Educació no pot retardar per més temps la labor d'identificació de materials que continguen amiant en les instal·lacions dels nostres centres educatius a causa de les contrastades evidències científiques que classifiquen a l'amiant com un potent cancerígen per a la salut humana. 


Convoquem a tot el professorat, a les AMPA, als col·lectius que col·laboren amb l'educació i als moviments socials a la mobilització per la retirada de l'amiant de tots els centres educatius, i a organitzar-se en la Comissió “Fibrociment? No, gràcies” per conjuminar esforços i solidaritat en aquesta lluita col·lectiva.


dimecres, 13 d’abril de 2016

Málaga: Manifiesto por la liberación del amianto en las aulas

Un fantasma recorre los colegios, el fantasma del polvo invisible del amianto.
Sin que sepamos a ciencia cierta a cuantos colegios afecta  esta plaga, lo que sí sabemos es que concierne a muchos de ellos porque este material se estuvo usando durante más de cincuenta años, desde la segunda mitad del siglo XX, para techar aulas, llevar y depositar agua, hacer los bajantes de residuales, además de como aislante, para suelos, cortinas, jardineras, pizarras, lápices, etc. ¿Dónde no?
El amianto es todo él un mineral friable, es decir desmenuzable más o menos fácilmente, y las fibras que desprende, que son del tamaño de micras (milésimas de milímetro),  resultan invisibles, indestructibles, móviles y,  lo que es más trágico, todas ellas, si llegan y se quedan en los pulmones al aspirarlas, pueden convertirse en sustancias cancerígenas; a largo plazo. Su periodo de latencia discurre entre 20 y 50 años desde la primera exposición a estos polvos invisibles. Son insidiosos.
Así lo vienen confirmando las máximas instituciones internacionales en salud, concretamente la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC), dependiente de la OMS. Ya desde 1977 calificó al amianto como cancerígeno de tipo 1, es decir aquella categoría que, entre las cinco que tiene establecidas, es la más segura que produce cáncer en humanos. La más peligrosa.
Desde aquella fecha la IARC viene afirmando categóricamente que “En los seres humanos, la exposición ocupacional a todos los tipos de amianto se ha traducido en una alta incidencia de cáncer de pulmón y mesoteliomas (…) además la población en general también puede estar expuesta a fibras de amianto en el aire, bebidas, agua potable, alimentos, etc. En la actualidad, no es posible determinar si hay un nivel de exposición en los seres humanos por debajo del cual un aumento del riesgo de cáncer no se produciría” (Evaluación.Monografía de la IARC, Vol 14 de 1977). En definitiva, no hay dosis mínima segura para la salud de los expuestos en cualquier ámbito.
Los niños y niñas están 5 horas al día en los colegios, durante 40 semanas al año y durante 12 años. El profesorado y el resto del personal están mucho más tiempo. Pero es el alumnado mucho más  vulnerable a los efectos del amianto que los adultos. Efectivamente, todos los trabajos médicos y epidemiológicos así lo confirman. Se calcula que lo son cinco veces más susceptibles de contraer enfermedades del amianto que los mayores, en igualdad de circunstancias. Tienen más tiempo para desarrollarlas, estarán en más ocasiones expuestos y hasta la adolescencia no acaban de completar  su estructura pulmonar. Son poblaciones de mucho mayor riesgo.
Por eso en cualquier planificación pública de retirada segura del amianto la prioridad la han de tener los colegios. Y esos planes no pueden hacerse esperar, no solo por su necesidad intrínseca sino porque para muchos de estos materiales con amianto termina su vida útil, que es el límite que la ley los tiene permitidos. En la actualidad, y tomando 40 años de vida útil, más del 50% deberían estar ya erradicados y para antes de 2030 deberían serlo en torno al 90%, es decir todos.
Las distintas Administraciones se excusan para no actuar diciendo que no es peligroso si está en forma de fibrocemento y no se perturba. Eso ya ha sido bien demostrado que no es cierto, que todos los materiales con amianto desprenden fibras en mayor o menor medida (todas peligrosas) y que no dejan de estar perturbados (meteoros varios, incendios, manejos desaprensivos, etc.). Y en todo caso, por todo lo dicho y conocido, habría que aplicar el principio de precaución que dice así: “cuando una actividad amenace con daños para la salud humana o el medio ambiente, deben tomarse medidas precautorias aun cuando no haya sido científicamente  determinada en su totalidad la posible relación de causa y efecto. En este contexto, a quien propone una actividad (o la niega) le corresponde la carga de la prueba, y no a la gente”.  Tampoco las mediciones con que se trata de contentar al personal son  fiables porque se basan en la microscopía óptica (de poco alcance), no tienen en cuenta todas las fibras y, en todo caso,  no existe valor umbral seguro como dice la IARC.
Y lo más llamativo de todo este asunto es que el problema tiene fácil solución;  lo que se necesita es la presión social suficiente para hacer poner encima de la mesa política la prioridad que reviste este problema para las personas más vulnerables de la sociedad, que son aquellas  de las que depende el futuro y resultan ser las  más entrañables para los adultos: los niños y niñas, las nietas y los nietos, las hermanos y los hermanas.
Por eso el Parlamento Europeo (PE) ha sido más coherente con todo lo dicho que los mismos políticos eurodiputados trasvasados a sus respectivas naciones. En una memorable Resolución (no ejecutiva) de 14 de marzo de 2013, votada por el 91% de los eurodiputados presentes (558), el PE pide con contundencia que “ los Estados miembros  avancen en el proceso de eliminación gradual del amianto en el menor plazo posible”, y asimismo, “anima a la UE a colaborar con los agentes sociales y otras partes interesadas a escala europea, nacional y regional para desarrollar y compartir planes de acción de gestión y eliminación del amianto”, con vistas a una Europa libre de amianto para 2028 y para que se haga justicia a las cientos de miles de víctimas.
Plan para liberar del amianto a todos los colegios
Por todo lo dicho, y siguiendo las recomendaciones del PE,  se solicita  de todas las AMPAS, los movimientos sociales y organizaciones de salud para  que apoyen este manifiesto y, asimismo,  se conmina a las Administraciones competentes a que tomen las medidas necesarias para llevar a cabo el siguiente plan de erradicación urgente y segura del amianto de los colegios, que supone las siguientes exigencias:
1º. Que se haga como paso previo un inventario del amianto existente en todos los colegios, tanto el visible como el invisible.
2º. Que se formule un calendario de retirada segura de todos los colegios con dos advertencias: una que se elimine de forma urgente   los que tienen amianto con más de 30 años o estén en peor estado, y otra que todo el amianto de todos los colegios quede erradicado para antes de 2030, fecha en la que el 87% del amianto instalado ha cumplido  40 o más  años y ha llegado al fin de su vida útil.
3º. Que se libren los presupuestos pertinentes para hacer efectivo este calendario, sin que ello signifique renunciar a exigir a los responsables de este desaguisado (las  empresas que como Uralita ha dominado la mitad de la producción en España en el siglo XX), un fondo de desamiantado para cumplir con el dictado del “que contamina paga”.
4º. Que el desamiantado  se haga de forma segura de acuerdo al Decreto 396/2006 y que los residuos vayan a vertederos controlados de acuerdo a la legislación vigente (Orden AAA/661/2013, de 18 de abril), con la supervisión de las Administraciones, las AMPAS y los grupos comprometidos.
5º Que cada Administración cumpla con su papel:
- La UE que apruebe las Directivas pertinentes  según el mandato de su Parlamento y financie un plan europeo de desamiantado seguro, que estimulará la actividad económica.
- Los respectivos Estados nacionales que traspongan estas Directivas y apoyen a las Comunidades y Entidades Locales a su puesta en práctica y con apoyo financiero.
- Que las Comunidades  Autónomas, en las que recae la mayor responsabilidad de la situación en los colegios, pongan en marcha sus propios planes, anticipándose a las demás Administraciones y sin esperar sus movimientos.
-Que los Ayuntamientos y las Diputaciones colaboren en estos planes Autonómicos  en la medida que también tienen responsabilidades en el terreno educativo y de residuos.
Para contactar con la campaña, Paco Puche: puche.paco@gmail.com

En Facebook:
Campaña de la comunidad educativa contra el amianto en las aulas.

dimarts, 5 d’abril de 2016

CCOO gana cuatro nuevas demandas para afectados por amianto

  • Astilleros de Valencia deberá abonar 110.000 euros a cada uno de los cuatro demandantes
  • La empresa incumplió el protocolo acordado reduciendo las indemnizaciones según grado de afectación
La empresa ha sido hallada culpable de incumplir el protocolo acordado para personas afectadas por exposición al amianto, fijado en una sentencia de conciliación anterior y que ya le costó once millones de euros.
Campaña contra la exposición al amianto y el reconocimiento de las consecuencias
Campaña contra la exposición al amianto y el reconocimiento de las consecuencias
El sindicato celebra la reparación a las víctimas de los incumplimientos en materia de Prevención de Riesgos Laborales y se reafirma como la punta de lanza en la lucha contra el amianto, la vigilancia de la salud.
 
La Audiencia Provincial de Valencia dictó en 2009 una condena de conciliación contra Unión Naval de Valencia, ante el reconocimiento por parte de la empresa de sus responsabilidades penales y civiles por la muerte de veinte trabajadores y la lesión de otros 51 causadas por el  manipulado de amianto sin medidas de seguridad.
 
Dicha sentencia fue relevante no sólo por el volumen de las indemnizaciones, cercanas a once millones de euros, sino por las condenas a penas de prisión del representante legal de la mercantil y tres jefes de seguridad laboral que pasaron sucesivamente por la empresa. 
 
El protocolo contemplaba una serie de actuaciones y valoraciones, a llevar a cabo por las personas que sufrieran las patologías propias de la exposición al amianto, de manera que tras las evaluaciones pertinentes se pudieran acoger al mapa de indemnizaciones en función del grado de afección. El sindicato denunció entonces el incumplimiento de dicho protocolo por parte de la empresa, que lo obviaba de forma reiterada y durante las últimas semanas se han sucedido los cuatro fallos favorables.
 
Esta misma semana el juzgado numero 8 de Valencia ha resuelto a favor de otro de los cuatro afectados que demandaron a Astilleros por no reconocerles su inclusión en el protocolo, y por tanto, su derecho a indemnización por "lesiones ante la exposición del amianto". La sentencia condena a la empresa a abonar 110.000 euros a cada uno de los demandantes, alegando que no da lugar a incompetencia, tal cual argumentaba la empresa en el juicio.
 
Las alegaciones presentadas por los Servicios Jurídicos de Comisiones Obreras y el soporte pericial de los técnicos forenses aportados por el sindicato han sido claves para la resolución favorable y abren la puerta a que decenas de personas puedan llegar a ser incluidas en el protocolo acordado.
 
La sentencia, que da lugar a recurso, todavía no ha obtenido respuesta por parte de la empresa, pero sin duda es un logro importante en la lucha por la compensación a las personas gravemente afectadas por su exposición a trabajos realizados con amianto.